Escenario típico: quieres reemplazar tu vieja réflex (kit 18-55 mm) con 600 € de presupuesto. Los modelos anteriores parecen gangas frente a los nuevos. ¿Comprar solo cuerpo usado o kit nuevo? Analicemos con ejemplos Canon reales.
Al lanzamiento, las cámaras se venden al PVP completo. A los pocos meses bajan, y con los años aparecen verdaderas ofertas. Ejemplo: Canon EOS 60D (cuerpo ~570 €) vs. nueva 70D (1.079 €, fuera de presupuesto). La 600D (~350 €) es tentadora pero usa procesador DIGIC 4 de generación anterior.
La mejor opción suele ser el modelo de entrada actual con objetivo de kit nuevo. Ejemplo: Canon EOS 700D + 18-55 mm IS STM por ~590 €. Ventajas:
No hay regla absoluta «antiguo = mejor valor» ni «nuevo = mejor». Investiga, compara especificaciones reales (procesador, sensor, pantalla, AF, vídeo) y mira «bajo el capó». A menudo, una réflex de entrada actual equilibra prestaciones modernas y precio, superando a modelos superiores de generaciones anteriores que se quedan cortos en ergonomía, vídeo o AF en Live View.