El RAW es el estándar de calidad, pero el JPEG tiene ventajas reales según tu flujo de trabajo.
- Espacio en tarjeta: RAW ocupa 5‑6× más; en salidas largas necesitas muchas tarjetas.
- Ráfaga continua: el buffer se llena rápido con RAW; JPEG permite secuencias largas sin pausa.
- Tiempo de edición: revelar RAW lleva minutos por foto; JPEG listo para publicar.
- Destino final: web, redes, clientes digitales → JPEG calidad suficiente.
- Almacenamiento a largo plazo: discos duros se llenan con RAW de 50 MB; JPEG aligera backup.
- Enfoque automático en cámara: JPEG aplica nitidez en cámara; suficiente para uso casual.
- Compatibilidad universal: cada marca tiene su RAW; JPEG lo abre cualquier dispositivo sin convertir.
Conclusión: usa RAW para trabajos críticos, archivo y máxima flexibilidad; JPEG para día a día, web, ráfagas y cuando el tiempo apremia.