La medición es el pilar de una exposición correcta. El ojo humano gestiona alto rango dinámico mejor que el sensor; por eso las fotos a menudo tienen cielos quemados o sombras sin detalle. Aunque las cámaras incluyen optimizadores (D-Lighting, Auto Lighting Optimizer), nada sustituye a clavar la exposición en la toma.
Analiza todo el encuadre y busca un equilibrio medio. Funciona bien en escenas equilibradas, pero falla en alto contraste: retratos a contraluz salen como siluetas, objetos blancos se vuelven grises.
En modos P, A, S, usa el botón +/- para añadir o quitar exposición. Retrato a contraluz: +2 a +3 EV (fondo se quema, piel vive). Sujeto sobre fondo oscuro: -1 a -2 EV (fondo a negro, sujeto correcto). Límite típico: ±2-3 EV.
En cualquier modo, recuerda: el medidor calibra para gris 18 %. Piel clara necesita +0,5 EV; césped verde suele acertar; nieve o playa requieren +1 a +2 EV.
Si la compensación no basta (±2 EV a veces es poco), pasa a M. Ajusta apertura, velocidad e ISO mirando el indicador del medidor. Haz bracketing (varias tomas en pasos de 1/3, 1/2 o 1 EV) para asegurar la exposición perfecta. En RAW puedes recuperar ±1-2 EV, pero la máxima calidad se consigue exponiendo a ±0,5 EV de la ideal.
Dominar la medición te libera de la exposición «promedio» y te da el control creativo sobre la luz y el tono en cada imagen.