Saber qué hace cada botón no basta; hay que ajustarlos a ciegas, en la oscuridad, para pillar la toma perfecta. La clave: conocer la reacción de tu equipo en cada situación y cambiar ajustes al instante.
La práctica lo es todo
Si solo sacas la cámara los fines de semana, los domingos dispararás mejor que los sábados. Llévala siempre: cuanto más dispares, más rápido reaccionarás.
Crea un ajuste «por defecto»
Una configuración base que te permite alzar la cámara y disparar rápido. Ejemplo: prioridad de apertura, medición evaluativa/matricial, AF de un solo disparo. Vuelve a este ajuste cada vez que dejes la cámara.
Controles que deben ser instintivos
- Compensación de exposición: ¿Sabes sin mirar la LCD hacia qué lado girar el dial para subexponer? (Truco: «izquierda es menos»). Resétala a 0 al cambiar de sujeto/ubicación; sumar compensaciones sin querer sobre/subexpone.
- Punto de AF: Sensor central, bloquea, recomponda. A veces necesitas punto descentrado (retratos de cuerpo entero). Debe ser automático.
- Modos de exposición: Cambia entre Av, Tv, M sin quitar el ojo del visor.
- Modos de medición: Evaluativa/Matricial, Ponderada central, Puntual/Parcial. Igual: cambio a ciegas.
Consejos para flujo de trabajo JPEG
- Desactiva ajustes en cámara: nitidez, saturación, etc. Preserva calidad y control.
- Espacio de color: sRGB para imprimir en casa/web; Adobe RGB si vendes a bancos de imágenes.
Cuanto más familiarizado estés con los controles, más satisfactoria será tu fotografía.