No existe una forma "correcta" única de usar el sistema de exposición de tu cámara, pero aquí tienes seis estrategias probadas para esos sujetos y condiciones que engañan al fotómetro.
La exposición siempre admite interpretación. La cámara intenta adivinar la imagen que quieres, pero el resultado depende de la escena, su rango de contraste, qué parte es el sujeto principal y, sobre todo, cómo quieres que se vea el resultado final. No siempre puedes confiar en que la cámara acierte.
Además, los fotómetros solo miden luz reflejada, por lo que se dejan engañar por sujetos inusualmente oscuros o claros. Por eso a veces debes tomar el control manual.
Un fondo negro hace destacar al sujeto, pero confunde al fotómetro. La medición ponderada al centro o puntual dará un resultado más fiable que la matricial.
La medición matricial puede dejar los cielos quemados. Solución: inclina la cámara ligeramente hacia arriba, bloquea la exposición (AE-L), vuelve a encuadrar y dispara.
No es culpa de la cámara: no "sabe" que la nieve debe ser blanca. Aplica una compensación de exposición entre +1 EV y +1,7 EV para recuperar la blancura.
La iluminación más interesante suele ser la más difícil de medir. Si la luz es constante, haz una lectura puntual en modo Manual (M) y mantén esos parámetros.
Estás ante escenas con fuentes de luz intensa en el encuadre. No intentes medir: pasa a exposición manual y usa prueba y error.
La cámara no sabe que buscas una silueta y tratará de levantar sombras. En su lugar, toma una lectura puntual del fondo iluminado y expón para él.
En modos automáticos, la cámara reevalúa la exposición en cada disparo. En estudio o situaciones de luz constante, sabes la exposición correcta y no quieres que la cámara "reinterprete" la escena. El modo M es más rápido que luchar contra el automático.
A veces es más rápido medir encuadrando de una forma, bloquear la exposición con AE-L, y luego recomponer. Para una silueta al atardecer: apunta al cielo, pulsa AE-L, reencuadra y dispara. La exposición queda fijada para el cielo.
Los fotómetros miden luz reflejada y asumen que todo es un "gris medio" (18% de reflectancia). Los sujetos claros reflejan más luz; los oscuros, menos. Debes aumentar la exposición para tonos claros intrínsecos y reducirla para oscuros, evitando que la cámara los "neutralice" a gris medio.