Cuidado externo del objetivo: Primera línea de defensa
El elemento frontal es el más expuesto. Protegerlo cuesta céntimos; repararlo, cientos de euros.
Paso 1: Filtro protector (UV / Clear / Protector)
Rosca en frontal. Recibe golpes, arena, salpicaduras, huellas. Si se raya, cambias filtro (20–50 €), no lente (500–2000 €). Calidad óptica decente (B+W, Hoya, Heliopan, Breakthrough) no degrada imagen apreciablemente.
Paso 2: Tapas siempre puestas
- Frontal: cuando no disparas.
- Trasera: cuando objetivo fuera del cuerpo.
- Correa de tapa (Lens Cap Keeper, Leash) evita perderla al quitar.
Paso 3: Kit de limpieza en la bolsa
- Pluma limpiadora (LensPen): Cepillo retráctil + almohadilla de carbono. Compacta, sin líquidos.
- Paño microfibra (lavable, sin suavizante).
- Líquido específico ópticas (Zeiss, Eclipse, Pancro) + papel de lente desechable (Kimwipes, Pec*Pads).
- Pera de aire (Giottos): Sopla polvo antes de tocar.
Protocolo en campo
- Sopla polvo (pera).
- Cepilla suavemente (pluma).
- Si mancha/grasa: 1 gota líquido en papel/paño → circular suave desde centro → seco inmediato.
- Tapa puesta hasta siguiente disparo.
Un objetivo limpio rinde al 100% de su diseño. La suciedad acumulada pierde contraste, genera flares y raya el cristal.