Conseguir buenas fotos de niños tiene más de psicología e interacción que de técnica pura. Deben estar relajados, comprometidos y divertidos. El mejor momento para posados y espontáneos es al final de la sesión, cuando se vuelven más tranquilos y reflexivos.
La aproximación correcta
- Enséñales la cámara, juega con ellos.
- No lo trates como sesión formal: posturas forzadas y miradas a cámara falsas arruinan la naturalidad.
- Déjalos hacer su vida y dispara sin parar.
- Anímales a jugar con juguetes o explorar; pillarás miradas a cámara cuando te miren de reojo.
10 trucos de campo
- Charla y juega antes de empezar.
- Ponles poses como un juego («Simón dice…»).
- Habla con ellos como con adultos.
- Cámara en mano, listo siempre.
- Enfoca los ojos antes de recomponer.
- Enséñales las fotos en la LCD: les engancha y anima.
- Llanto o berrinche → pausa, no te frustres.
- Paciencia: no fuerces sonrisas.
- Pregunta si ven su reflejo en el objetivo: mirarán a cámara.
- Diviértete tú también.
Los ojos son la ventana al alma: consigue que miren al objetivo para un contacto visual estrecho y emocional.