La fotografía deportiva exige paciencia, reflejos, buen equipo y una pizca de suerte. El rugby es ideal para iniciarse: más lento que fútbol o tenis, permite acceder al borde del campo y ofrece personajes interesantes en la grada.
La mejor posición de disparo
Sitúate entre el poste de gol y la bandera de corner. Desde ahí capturas jugadores corriendo hacia ti y melés desde ambos lados. No hace falta ser prensa oficial: una butaca de primera fila con teleobjetivo y permiso del club funciona. Contacta con el departamento de prensa.
Detrás de un poste también pillas celebraciones; el anotador puede correr hacia ti. Ojo al banquillo: la reacción del entrenador a una decisión arbitral da grandes retratos. El inconveniente: la acción en el extremo opuesto te pilla lejos.
Configuración de cámara y técnica
Aprovecha el calentamiento para probar ajustes.
- Modo: Prioridad a la obturación (Tv/S). Controlas la velocidad; la cámara elige diafragma.
- Velocidad: 1/1000 s mínimo; mejor 1/2000 s o más para congelar.
- ISO: Sube lo necesario para mantener esa velocidad.
- AF: AI Servo / AF-C (continuo). Mantén los sensores AF sobre los jugadores. Si tu cámara lo permite, usa un solo punto AF (evita que el AF se vaya al fondo). Para retratos en banquillo/grada, vuelve a One Shot / AF-S.
- Disparo: Modo ráfaga máximo. Dispara en ráfagas cortas al ver la acción; empieza antes y sigue hasta que termine la jugada.
- Formato: JPEG en ráfagas largas llena el buffer más lento que RAW. Pierdes flexibilidad de edición, pero ganas cadencia y no te pierdes el momento clave.
Consigue las fotos ganadoras
- Retratos de jugadores: expresiones, gritos en melés y touch, caras embarradas. Cuanto más ruda la pinta, mejor.
- Evita encuadrar 16 jugadores: salen diminutos. Céntrate en la primera fila o 2-3 jugadores: más impacto y emoción.
- Momentos muertos: antes y después del partido, emociones en la grada, personajes coloridos.