Un polarizador es el único filtro cuyo efecto no se replica en Photoshop. Bloquea reflejos polarizados de superficies no metálicas (agua, cristal, follaje, pintura) y oscurece el cielo azul a 90° del sol. Si no tienes uno, cómpralo antes que cualquier otro accesorio óptico.
Los lineales interfieren con la medición/AF de réflex modernas. Circulares se enroscan en la rosca frontal. Si solo compras uno, que quepa en tu zoom estándar (ej. 77 mm en 24-70 mm) y usa anillos reductores para los demás.
El polarizador «roba» ~2 pasos de luz (ej. 1/125 s → 1/30 s a mismo diafragma). En modos Av/Tv la compensa la cámara; en M, tú. En gran angulares, el cielo se oscurece de forma desigual (banda más oscura en la zona polarizada) —evita incluir mucho cielo uniforme o usa polarizador de alta gama con capa de baja transición.
Para paisajes con cielo brillante y primer plano oscuro: polarizador para saturación + ND grad para equilibrar exposición. Dos filtros, una sola rosca (usa portafiltros si tu lente gira al enfocar).
Un polarizador barato viñetea y pierde nitidez en esquinas. Invierte en marca reconocida (B+W Kaesemann, Hoya Pro1, Breakthrough, NiSi). Tu sensor te lo agradecerá.