Detrás de cada disparo hay un proceso físico y electrónico fascinante. Entenderlo te ayuda a tomar decisiones informadas sobre ISO, RAW vs JPEG, y límites de tu cámara. Desglosamos el viaje del fotón al archivo.
Millones de **fotositos** (pozos de potencial), cada uno ~0.004 mm (1/16 cabello humano). Cada uno genera señal eléctrica proporcional a **luminancia** (brillo) que recibe. No ven color, solo intensidad.
Cada fotosito tiene microfiltro: Rojo, Verde o Azul (patrón 50% verde, 25% rojo, 25% azul). Un fotosito "verde" solo registra luz con componente verde. Pero combinando datos de vecinos R-G-B, el procesador **interpola (demosaicing)** el color real de cada píxel final.
Suficiente para visión humana, pero poco margen de edición. Ajustes Picture Control / Picture Style (Vivid, Monocromo, etc.) se *queman* en el JPEG.
Enorme latitud: recupera luces/sombras, ajusta balance de blancos, exposición, contraste *sin pérdida*. Picture Control solo se graba como etiqueta (metadato); lo ignoras o aplicas en revelador.
La próxima vez que subas ISO, piensa: estás amplificando señal analógica *antes* de digitalizar (como subir volumen en radio). La calidad del sensor y su electrónica determinan cuán limpio sale ese "volumen alto".