La teoría fotográfica está llena de "reglas de oro". La realidad es que todos hacemos trampas, por pereza, falta de tiempo o porque a veces funciona. Aquí están los 8 pecados capitales que casi nadie cumple a rajatabla:
- Lleva solo lo necesario. La mochila ideal pesa 5 kg; la real, 12 kg "por si acaso". Ese 70-200 mm que no usas en todo el día... pero te salva la única foto del águila.
- Sensor impoluto. Limpiarlo da pereza y miedo. Clonar motas en RAW es más rápido y divertido. ¿Quién no ha clonado la misma mancha 50 veces?
- Cuida tu trípode. Arena, sal, barro en las roscas. "Mañana lo limpio" = dentro de 3 años. El chirrido de las patas es la banda sonora de tu fotógrafo.
- Regla del recíproco (1 / focal). A 200 mm, 1/200 s mínimo a pulso. Pero el estabilizador te da 4 pasos de margen... y te crees invencible a 1/30 s. Spoiler: no lo eres.
- Todo bien en cámara, Photoshop solo para afinar. "Subo sombras porque olvidé el reflector", "Paso a B/N porque la luz era fea". Todos lo hemos hecho. La edición salva culpas.
- No codicies equipo nuevo (GAS). "Domina lo que tienes antes de comprar". Cierto. Pero ese 50 mm f/1.2 te susurra por las noches. El gear inspira; el tiempo y la visión, más.
- Madruga y trasnocha (horas doradas). La mejor luz es al amanecer y atardecer. Tu trabajo, familia y colchón dicen lo contrario. A veces disparas a mediodía y haces magia con sombra y polarizador.
- No "chimpées" (revisar cada foto en pantalla). Pierdes el momento, la luz, la espontaneidad. Pero... ¿cómo no vas a verificar que el histograma no está recortado? Un vistazo rápido no mata a nadie.
La fotografía no es seguir un manual; es resolver problemas sobre la marcha. Conocer las reglas te da la libertad de romperlas con intención.