La división de tonos consiste en teñir las sombras de una imagen con un color y las luces con otro. Aunque se usa principalmente en blanco y negro, también funciona en imágenes en color. Antes de aplicarla, conviene conocer algo de teoría del color.
El círculo cromático del artista (basado en el modelo RYB de Newton: rojo, amarillo, azul) muestra visualmente las relaciones entre colores. Newton descompuso la luz blanca en rojo, naranja, amarillo, verde, cian, azul y cerró el círculo. Algunos colores combinados resultan especialmente agradables: se llaman armonías de color, y se basan en posiciones fijas en el círculo.
Opuestos en el círculo. Azul y naranja/amarillo funcionan muy bien en división de tonos.
Adyacentes en el círculo; frecuentes en la naturaleza y armoniosos.
Triádicos (triángulo en el círculo), tetrádicos, cuadráticos… girar la figura genera nuevas combinaciones.
El círculo se divide en cálidos (avanzan, acercan, acogedores) y fríos (receden, evocan mar/cielo, amplitud). Hay base biológica en cómo el ojo enfoca longitudes de onda. Cada color tiene versiones cálidas y frías. El equilibrio entre cálidos y fríos define la sensación de la foto: ¿espacio abierto e íntimo? Dosifica tus dos colores dando prevalencia al que refleje el estado de ánimo buscado.
Peter Sawyer explica dos métodos clásicos en su tutorial 2 técnicas de división de tonos en Adobe Photoshop. Si disparas en RAW, es aún más fácil: abre en Camera Raw y ve a la pestaña División de tonos.
Es muy versátil: paisajes, retratos, arquitectura. Crea atmósfera melancólica, calienta o enfría la imagen.
Espero que este tutorial te haya dado una mejor idea de qué es la división de tonos. Un poco de teoría del color aplicada y técnica básica se convierten en una herramienta poderosa para enfatizar el impacto emocional de tus imágenes.