En este tutorial descubrirás una técnica sencilla pero potente para realizar selecciones basadas en el contraste de tus imágenes. No solo aprenderás a aumentar selectivamente el contraste en áreas específicas, sino también a evitar la sobresaturación que suele acompañar a estos ajustes. El proceso se divide en pocos pasos claros y reproducibles.
A la izquierda verás la imagen original; a la derecha, el resultado tras aplicar la técnica. La diferencia es notable: los detalles emergentes, la profundidad recuperada y una atmósfera más dramática sin perder naturalidad.
Este método es ideal para paisajes, arquitectura y retratos donde quieres dirigir la mirada del espectador sin crear halos ni artefactos. Practica con tus propias imágenes y verás cómo el contraste selectivo se convierte en una herramienta indispensable en tu flujo de edición.