Un catchlight es el reflejo especular de la fuente de luz en la córnea. Aporta tridimensionalidad, brillo y «vida» a la mirada; sin él, los ojos parecen opacos, planos.
Los retratistas clásicos (pintores y fotógrafos de estudio) colocaban la luz principal alta y lateral, produciendo catchlight en la «hora 10» u «hora 2». Simula luz solar cenital; resulta estéticamente agradable.
Relleno, contrapeso, fondo → varios reflejos. El fotógrafo decide en post (Photoshop) cuáles clonar/borrar para limpiar la mirada.
Prueba tamaños (paraguas 60″ vs. 30″), alturas, distancias. Observa catchlights en revistas, retratos maestros, ojos de gente real. No hay reglas absolutas; es gusto personal. Pero un catchlight bien puesto eleva el retrato de «correcto» a «vivo».