Uno de los errores más frecuentes es fotografiar desde la altura de pie, sin cuestionar el punto de vista. Esa posición suele producir una perspectiva poco favorecedora: se mira hacia abajo al sujeto, el fondo queda demasiado cerca y compite por atención, y la intimidad visual se pierde.
01 A la altura de los ojos. Para personas o animales, la regla de oro es colocarse a su nivel. Esto genera la perspectiva más natural y halagadora, crea fondos más limpios (al elevar la línea del horizonte) y establece conexión visual directa.
02 Baja al suelo. Para sujetos cercanos al suelo —niños, mascotas, flores, detalles de paisaje— arrodíllate o túmbate. Un trípode sin columna central o una bolsa de frijoles estabilizan la cámara a ras de suelo. El mismo principio en paisaje enfatiza el primer plano y da profundidad.
03 Usa Live View para encuadrar. Desde ángulos bajos, el visor óptico resulta incómodo o imposible. El modo Live View permite componer con precisión en la pantalla trasera sin forzar el cuello, y ofrece herramientas como histograma en tiempo real, nivel electrónico y zoom de foco.