La Canon Legria FS200 (2009) fue pionera en grabar directo a tarjeta SD/SDHC en una camcorder de consumo. Hoy es estándar, pero sus ventajas siguen vigentes frente a cinta Mini DV y DVD. Tres razones clave.
La tarjeta SD es estándar universal. La sacas, la metes en lector de tarjetas (integrado en portátil, 5€ en USB) o en ranura de TV/monitor/proyector moderno → acceso inmediato a clips como archivos .MOD/.MOV (MPEG-2). Sin captura en tiempo real, sin drivers, sin software propietario. Algunos TV/BD reproducen directo desde ranura SD.
La cinta DV se estira, se engancha, el cabezal se ensucia, la carcasa se agrieta. Flash no tiene partes móviles: soporta vibración, golpes, temperatura, altitud. Grabas en coche, dron, casco, barco sin miedo a dropout mecánico.
¿Se te llena la tarjeta en medio de la nada? Entras en cualquier supermercado, gasolinera, kiosco, farmacia, Amazon Prime Now y compras SDHC/SDXC Class 10 / U3 / V30 por 10-20€. Con Mini DV o mini DVD dependes de tienda de foto/electrónica (horario, stock).
La FS200 demostró que flash > cinta/DVD para flujo ágil. Hoy toda cámara prosumer/pro graba en SD/CFexpress/SSD. La lección sigue vigente: el medio debe ser invisible, no un obstáculo.