El cine no es magia; es oficio, técnica y repetición. No necesitas 10.000€ para empezar, pero sí claridad en lo esencial. Estos tres pilares te ponen en marcha con pie derecho.
Olvida listas interminables. Necesitas: Una cámara que grabe vídeo (tu móvil actual, una mirrorless, una videocámara, lo que tengas), un ordenador con RAM decente (16GB+) y disco SSD, y un editor no lineal (DaVinci Resolve FREE, Premiere, Final Cut, CapCut Pro). Todo lo demás (trípode, micrófono, luces, slider) mejora la producción, pero no la inicia. Empieza con lo que tienes; actualiza cuando el equipo te limite, no antes.
Localizaciones visitadas y permitidas. Actores ensayados (o no actores dirigidos). Shotlist (lista de planos) y storyboard (aunque sea garabateado). Horario de rodaje realista. Plan B para clima/imprevistos. Cada minuto de prepro ahorra 10 en rodaje y 100 en edición. El documental también necesita plan: ¿qué necesito capturar? ¿qué pasa si no lo consigo?
Graba más de lo que crees necesitar. Múltiples tomas, ángulos, detalles (insertos), reacciones, ambiente. En edición, cortar sobra es fácil y creativo; faltar material es irreversible. Con experiencia, afinarás la ratio, pero al empezar: "mejor que sobre a que falte".
Bonus: Rueda algo esta semana. Un minuto. Con lo que tengas. Edítalo. Sube el resultado. Repite. La cinematografía se aprende rodando, no leyendo.