El balance de blancos ajusta la sensibilidad al color según la iluminación, asegurando tonos precisos. Las videocámaras ofrecen varios modos para lograrlo:
Según el modelo, encontrarás: presets (exterior/interior), modo automático y ajuste manual. Cada uno sirve para situaciones distintas.
La cámara analiza la luz y ajusta continuamente. En modelos básicos solo alterna entre presets; en avanzados realiza ajuste continuo y preciso. Su eficacia depende de la sofisticación del modelo.
El más preciso: enfoca una superficie blanca (papel, pared), selecciona modo manual (icono cuadrado con triángulos) y la cámara calibra. En algunos modelos, la imagen se oscurece y recupera al lograr el equilibrio.
En cámaras sumergibles, un preset automático calienta la imagen para compensar la absorción de luz roja bajo el agua.
Usa el modo automático para rapidez; el manual para control total en iluminaciones mixtas o críticas.