El estabilizador óptico (OIS) mueve un grupo de lentes interno perpendicular al eje óptico para contrarrestar los temblores de la mano. Así funciona por dentro:
Si el grupo de lentes se desplazara paralelo al plano del sensor, desviaría los rayos y distorsionaría la imagen. Moviéndolo perpendicular al eje óptico, la imagen se desplaza en sentido opuesto al temblor y los rayos llegan estables al sensor.
Giroscopios (MEMS) detectan velocidad y ángulo del movimiento en horizontal (guiñada) y vertical (cabeceo). Un microprocesador convierte esas señales en órdenes de actuadores (bobinas de voz o piezoeléctricos) que desplazan el grupo lente en milésimas de segundo.
Los sistemas modernos ofrecen perfiles: normal (foto estática), activo (vídeo andando), trípode (apaga corrección para no crear vibración propia). Elige el adecuado según situación.
Algunas compactas suben ISO para usar velocidades más altas. Reduce trepidado pero añade ruido. No sustituye al OIS real.
Cada marca (Canon IS, Nikon VR, Sony OSS, Panasonic OIS, Sigma OS, Tamron VC) tiene su patente, pero el principio físico es idéntico: lente flotante + giroscopios + servo rápido.