El precio bajo oculta tres recortes que arruinan la experiencia:
- Construcción: carcasa de plástico frágil, botones que se hunden, zapata accesoria que se rompe. Durabilidad de meses, no años.
- Sensor y óptica: sensores 1/6"–1/8" con 2–3 MP reales (interpolan a "Full HD"). Lentes plásticas sin tratamiento → viñeteo, aberraciones, enfoque lento. Marcas reputadas (Canon, Sony, Panasonic) por 50 € más dan 1/3"–1/2.3", óptica decente y 1080p nativo.
- Interfaz: menús anidados sin lógica, iconos crípticos, sin manual en español. Cambiar de modo se vuelve odisea.
Conclusión: ahorra 3 meses y compra una gama de entrada de marca. La diferencia en archivos, usabilidad y vida útil es abismal.