Los ventiladores de techo son los más eficientes para mover aire. Si no los tiene, use ventiladores de pie, mesa o torre; idealmente uno por habitación. Por la noche, coloque un ventilador en una ventana abierta apuntando hacia fuera, abra todas las puertas interiores (incluidos armarios) y deje que el aire fresco nocturno reemplace al caliente. Al amanecer, cierre ventanas, persianas y cortinas para atrapar el frescor.
Apague luces innecesarias, evite usar horno, lavavajillas, secadora o aspiradora en las horas de mayor insolación. Opte por comidas frías (ensaladas, sándwiches). Limite la actividad física intensa en interiores durante el día.