HVAC (Calefacción, Ventilación y Aire Acondicionado) depende críticamente de unos conductos bien dimensionados. El tamaño adecuado garantiza el caudal de aire necesario, minimiza pérdidas de carga, ruido y consumo energético. Los códigos locales y las normas ACCA (Air Conditioning Contractors of America) marcan los criterios de cálculo.
Los conductos transportan el aire a través del edificio. Pueden ser de chapa galvanizada (aislada o no), tubo flexible metálico, fibra de vidrio o conductos flexibles aislados. Existen accesorios (codos, reducciones, tomas, collares) para adaptar cualquier geometría.
El dimensionado correcto equilibra:
Desde 3×7 pulgadas hasta 35×40 pulgadas. La selección se basa en CFM y velocidad. El fabricante del equipo indica el CFM máximo.
Diámetros de 4 a 41 pulgadas. Igual criterio: CFM y velocidad. A menudo se reducen en las derivaciones hacia cada registro para mantener presión y velocidad constantes en todas las estancias.
Contacta con un técnico HVAC certificado para calcular la red completa. Un dimensionado erróneo provoca zonas frías/calientes, ruido, mayor consumo y desgaste prematuro del equipo.