Elegir un aire acondicionado con la capacidad correcta es clave para el confort, la eficiencia energética y la durabilidad del equipo. Un equipo sobredimensionado enfría demasiado rápido sin deshumidificar bien; uno subdimensionado no alcanza la temperatura deseada y se sobrecarga.
La capacidad de refrigeración se mide en BTU/h (BTU por hora). A modo de referencia general:
Mide largo y ancho de cada habitación a enfriar y multiplica. Suma las áreas para obtener el total en metros cuadrados (o pies cuadrados).
Usa una tabla de referencia (como la de InspectAPedia o Energy Star) que relacione metros cuadrados con BTU base. Por ejemplo:
Suma o resta BTU según los siguientes factores:
| Condición | Ajuste |
|---|---|
| Techo sin aislar o bajo cubierta | +4.000 BTU/h |
| Cocina | +4.000 BTU/h |
| Ventana con sol directo todo el día | +1.500 BTU/h por ventana |
| Ocupantes adicionales (más de 2 personas) | +600 BTU/h por persona extra |
| Habitación en lado sombreado de la casa | –1.000 BTU/h |
| Techos altos (> 2,7 m) | Aumentar 10–15% |
| Clima muy cálido / mucha insolación | Aumentar 10–20% |
Una sala de 30 m², con una ventana soleada, dos ocupantes y techo estándar: Base 10.000 BTU + 1.500 (ventana) = 11.500 BTU/h. Un equipo de 12.000 BTU (1 tonelada) sería adecuado.