En grandes edificios (rascacielos), los sistemas HVAC centralizados usan un ventilador de alivio (power exhaust) para igualar la presión cuando se insufla aire acondicionado.
El ventilador extrae aire a través de conductos de retorno hacia el exterior, compensando la sobrepresión generada por la impulsión.
Un microcontrolador gestiona el arranque/paro según umbrales de presión mínimos y máximos programados. Al subir la presión, el ventilador arranca; al bajar al valor objetivo, se detiene.