Un aire central silencioso es señal de salud. Cuando aparecen golpeteos, zumbidos, chirridos o vibraciones, el equipo pide auxilio. Tres culpables habituales explican la mayoría de los casos.
Tras semanas parado (invierno), el aceite del compresor es espeso y el pistón/roscado roza hasta que la temperatura sube. Un ruido metálico los primeros 2-3 minutos es normal. Si persiste > 5 min o reaparece en cada ciclo, hay desgaste interno o falta de aceite: llama al técnico.
Burbujeo, silbido o «gorgoteo» en la tubería de líquido indican que el gas escapa. El compresor aspira vapor + líquido (slugging), golpea válvulas y bielas. Manipular refrigerante exige certificación F-Gas. No recargues sin localizar y reparar la fuga; volverás a perder gas y quemarás el compresor.
Apaga en el magnetotérmico, aprieta tornillería, limpia contactos del contactor, equilibra o cambia aspas, cambia silentblocks. Coste bajo, gran resultado.
Ruido de «cascabel» metálico continuo = biela rota. Zumbido grave + disparo de térmica = compresor bloqueado. En ambos casos, para el equipo y llama al SAT. Cada minuto de funcionamiento destruye más componentes.