Síntomas: ruido excesivo, bajo caudal, parada espontánea. Pueden indicar envejecimiento del equipo o pieza concreta dañada. Lo simple (limpieza, apriete) hágalo usted; lo complejo, déjelo al técnico.
Escuche con la tapa abierta: algo suelto golpea el rotor o tapa. Apriete tornillos, elimine objetos extraños, lubrique cojinetes si el manual lo permite.
Motor viejo pierde par; la habitación no enfría. Considere cambiar ventilador completo por uno moderno y eficiente. También revise obstrucciones internas.
Cortocircuito interno o protección térmica actuando. Sustituya el motor; reparar el devanado suele costar más tiempo que un recambio nuevo.