Charcos junto a la unidad interior, humedad en paredes o techos, y el equipo parándose por seguridad son avisos claros. Diagnosticar en 5 minutos si el tubo de drenaje está tapado te ahorra daños y llamadas de urgencia.
Sigue el tubo flexible (suele ser PVC blanco 16-20 mm) desde la bandeja del evaporador hasta su salida: pared exterior, desagüe de fregadero, bomba de condensados o registro de suelo. En splits de conductos, el tubo sale del manejador de aire hacia el falso techo.
Con el equipo funcionando en modo frío, afloja la abrazadera donde el tubo sale de la bandeja. Retira el tubo suavemente. Si sale agua a chorro por la bandeja, el drenaje interno está libre; el tapón está en el tramo exterior. Si no sale agua, la obstrucción está dentro de la bandeja o en el primer tramo del tubo.
Desconecta el tubo en su punto final (desagüe, bomba, registro). Sopla suavemente por el extremo libre: si el aire pasa, el tubo está permeable; si notas resistencia, el tapón está en ese tramo. Inspecciona visualmente codos y tramos horizontales —puntos críticos de acumulación—.
Una vez libre, vierte lejía y agua como mantenimiento preventivo. Si el equipo tiene bomba de condensados, verifica que el flotador acciona y la bomba impulsa agua.