La queja número uno. Apaga la unidad, ábrela y limpia residuos acumulados en el interior (hojas, polvo, insectos).
Un goteo constante o charcos junto a la unidad indican obstrucción en el drenaje o hielo en la bobina que se derrite. Descongela y limpia la línea de condensados.
Si el sonido cambia y se vuelve más fuerte, suele ser por suciedad en las aspas del ventilador o del compresor. Limpia a fondo.
Si detectas fuga de gas (no agua), no recargues tú mismo. Llama a un técnico certificado: la reparación requiere herramientas y conocimientos específicos.