El lavavajillas es un invento maravilloso: metes la vajilla sucia, cierras la puerta y, al rato, todo brilla. Pero solo funciona bien si eliges el adecuado. Vas a convivir con él 9-12 años, casi a diario. Es un electrodoméstico complejo y no barato; acertar es crucial. Aquí tienes los puntos clave para no fallar.
Lo primero: ¿cuánto hueco tienes? ¿Necesitas hacer obra? ¿Sustituyes uno integrado? Las respuestas acotan tus opciones. El estándar es 60 cm (24") bajo encimera. Hay modelos compactos de 45 cm (18"), portátiles, de sobremesa e incluso tipo cajón. La capacidad va ligada al tamaño: un single o una pareja en un apartamento no necesita 14 cubiertos. Sé honesto con tu realidad.
La oferta de programas y extras abruma. Analiza cada uno y decide si tú lo vas a usar.
Conociendo estos peligros, ya puedes elegir el lavavajillas que encaje en tu espacio, tus hábitos y tu bolsillo. Disfruta de la vida lejos del fregadero.