El dispensador de detergente es clave para que el lavavajillas limpie bien. Si falla, la vajilla sale sucia. Aquí tienes los 6 fallos más frecuentes y sus soluciones.
Suele ser por detergente seco acumulado que bloquea el muelle. Desmonta el panel interior de la puerta, limpia la zona con agua caliente y un cepillo pequeño. Una mezcla de agua caliente y vinagre disuelve el jabón seco. Seca y lubrica ligeramente el muelle.
Si el muelle que impulsa la tapa está roto, no se abrirá en el momento exacto. Hay que cambiarlo (pieza barata y fácil de poner). No lo ignores: el detergente caería demasiado pronto y no lavaría bien.
Un golpe o la fatiga del plástico puede romper un trozo de la tapa. Hay que sustituir la tapa completa. En modelos antiguos puede costar encontrar el recambio.
La junta sella el dispensador. Con el tiempo se seca, agrieta o acumula jabón. Límpiala bien y frota un poco de vaselina para hidratarla. Si está rota, cámbiala.
Si el detergente queda dentro, puede ser mal diseño (modelos baratos) o, más probable, los chorros del brazo aspersor están tapados. Desmonta el aspersor (desenchufa antes) y limpia sus agujeros con un palillo o alambre fino. Si el problema no vuelve, igual era un plato alto que impedía abrir la tapa.
Si nada de lo anterior funciona, cambia el dispensador entero. Es una reparación más laboriosa pero factible con paciencia y el recambio adecuado.