Si vas a dejar tu vivienda deshabitada durante el invierno o vives en una zona con temperaturas bajo cero, es fundamental invernar la lavadora para evitar que el agua residual en sus circuitos se congele, rompa mangueras o dañe la bomba. El proceso es sencillo, rápido y puede ahorrarte costosas reparaciones.
Materiales necesarios
- Alicates de boca ajustable (tipo Channel-lock)
- Cubo o recipiente para recoger agua
- Trapos o toallas
Pasos para invernar la lavadora
- Cierra las llaves de paso de agua fría y caliente que alimentan la lavadora.
- Desconecta las mangueras de entrada usando los alicates para aflojar las conexiones. Deja que el agua residual caiga en el cubo.
- Selecciona el ciclo de «Desagüe y centrifugado» y pon la máquina en marcha durante un minuto. Esto expulsará el agua que quede en la bomba y en el tambor.
- Desenchufa la lavadora de la toma de corriente.
- Desconecta el tubo de desagüe de la pared y colócalo a baja altura (en el cubo) para que drene por gravedad cualquier resto.
- Inclina ligeramente la lavadora hacia adelante (con ayuda de otra persona) para que salga el último agua atrapada en la bomba.
- Seca el interior del tambor con un paño y deja la puerta entreabierta para ventilación.
- Guarda las mangueras dentro del tambor para no perderlas.
Consejos adicionales
- Si la lavadora está en un garaje sin calefacción, considera colocar un pequeño calefactor de aceite a baja temperatura cerca del aparato durante los episodios de frío extremo.
- Revisa el manual de tu modelo por si el fabricante recomienda algún paso específico (por ejemplo, añadir anticongelante no tóxico en la bomba).
- Antes de volver a usar la lavadora en primavera, reconecta todo, abre las llaves de paso y haz un ciclo corto en vacío para comprobar que no hay fugas.