Las secadoras están diseñadas para secar la ropa, no para ensuciarla. Sin embargo, es relativamente común encontrar manchas de óxido en las prendas después de un ciclo de secado. Este problema suele indicar que hay óxido dentro del electrodoméstico que se transfiere a los tejidos. A continuación, te explicamos las causas más frecuentes y cómo solucionarlas.
1. Conducto de aire obstruido u oxidado
El conducto de aire, situado generalmente en la parte trasera derecha de la secadora, es el primer punto a revisar. Si el óxido se ha acumulado en su interior, las partículas pueden salir disparadas hacia el tambor durante el funcionamiento.
- Desconecta la secadora de la corriente.
- Limpia el conducto con una toalla vieja; si la toalla se mancha de óxido, aplica un removedor de óxido específico.
- Enjuaga y seca bien antes de volver a usar el aparato.
2. Sellos del tambor deteriorados o doblados
Los sellos de goma o fieltro que rodean los bordes del tambor (incluido el sello trasero) pueden doblarse o agrietarse con el tiempo. Si hay óxido en esos sellos, la ropa que roza contra ellos se manchará.
- Inspecciona visualmente los sellos; endereza los que estén doblados.
- Pasa un paño por las juntas; si sale óxido, límpialas con removedor y luego con un paño húmedo para eliminar residuos.
3. Sobrecarga de la secadora
Llenar el tambor en exceso fuerza a las prendas contra los sellos y las paredes internas, facilitando el contacto con zonas oxidadas. Además, la sobrecarga reduce la eficiencia del secado y aumenta el desgaste mecánico.
- Respeta la capacidad máxima recomendada por el fabricante.
- Distribuye la carga de forma uniforme.
- Limpia los sellos periódicamente como medida preventiva.
4. Tambor oxidado
Si el propio tambor presenta óxido, puedes intentar limpiarlo con un producto desoxidante. Sin embargo, si la corrosión es profunda, el tambor podría estar irreparable y necesitar sustitución.
- Revisa también las patas frontales: si están desgastadas, el tambor puede descender ligeramente y rozar con el interior de la carcasa, transfiriendo óxido.
- Si tras limpiar tambor, sellos y conducto el problema persiste, contacta al servicio técnico oficial.
Consejos de mantenimiento preventivo
- Limpia el filtro de pelusas después de cada uso.
- Revisa y limpia el conducto de ventilación al menos una vez al año.
- Seca la humedad residual del tambor dejando la puerta abierta tras cada ciclo.
- Evita secar prendas con piezas metálicas expuestas (cremalleras, botones) que puedan rayar el interior.