Limpiar solo el filtro visible no basta. La pelusa se incrusta en zonas ocultas bajando eficiencia y vida útil. Una rutina mínima en puntos clave restaura el rendimiento y añade años.
Herramientas
- Cepillo, detergente lavavajillas
- Aspiradora
- Destornillador
Prácticas y limpieza periódica
- Hojas secadora: evítelas o use máx. 1 por carga. Dejan residuo que tapa filtro y reduce flujo. Suavizante en lavado no da este problema.
- Filtro de pelusas: quite capa a mano, lave con agua, cepillo y detergente para quitar residuo suavizante. Enjuague y seque. Hágalo cada vez que use hojas.
- Conducto trasero: desenchufe, desconecte tubo. Quite pelusa a mano, aspire restos. Limpie cada 2 años.
- Panel frontal (bajo tambor): quite con destornillador (giro leve en lateral). Aspire alrededor del motor y caja filtro (debajo tambor o zona trasera). Cada 2 años.
- Panel trasero: quite tornillos, aspire todo. En algunos modelos el acceso a la trampa es mejor por atrás. Quite mantas de pelusa a mano, aspire. Cada 2 años.
Constancia en estos 5 puntos = secadora eficiente y duradera.