Las secadoras que no condensan necesitan una salida al exterior. En planta baja se atraviesa pared de ladrillo o madera; en sótano, lo habitual es toparse con bloque de hormigón. Con las herramientas adecuadas, abrir el hueco es factible.
Marca en la pared interior un punto a 30 cm (12 pulgadas) sobre el nivel del suelo exterior. Busca la ruta más corta desde la salida de la secadora a ese punto. Marca.
Verifica en el exterior que no hay obstáculos cerca de esa marca. Rectifica si hace falta. Perfora en la marca interior con broca para mampostería.
Dibuja un círculo de 11,5 cm (4 1/2 pulgadas) alrededor del agujero.
Taladra agujeros juntos por la circunferencia del círculo.
Con cincel y martillo, rompe el hormigón siguiendo los agujeros hasta abrir el hueco de ventilación.
Monta la rejilla en el hueco. Atornilla la brida a la pared con los tornillos del kit.
Corta tubo de conducto recto desde la secadora al hueco.
Estriba (crimpa) ambos extremos del tubo con alicates. Coloca un codo en cada extremo. Sella juntas con cinta de aluminio.
Fija el codo a la secadora con la abrazadera del kit y destornillador.
Sujeta el conducto a la pared con las bridas metálicas del kit.