Introducción
El diseño de carga frontal ofrece gran eficacia de limpieza, pero permite que el agua se estanque en el tambor o alrededor de la junta de la puerta, creando un ambiente ideal para moho y bacterias. Una limpieza regular previene este problema.
Materiales necesarios
- Guantes
- Limpiador suave no abrasivo
- Paños de microfibra
- Esponja
- Cepillo de cerdas suaves (opcional)
- Goma de borrar de espuma de melamina
- Papel de cocina
- Bolsa de basura
Pasos de limpieza
- Exterior: Revisa polvo, pelusa, marcas. Limpia con paño jabonoso o esponja, enjuaga con paño húmedo. Para marcas difíciles usa cepillo suave o goma de melamina. Seca con microfibra o papel.
- Cajón dispensador: Extrae el cajón (presiona palanca interior). Separa el separador y el tubo de sifón de los compartimentos de lejía y suavizante. Lava todo con agua, paño/esponja y detergente suave. Aclara y deja secar al aire.
- Puerta y junta: Abre la puerta. Limpia interior de puerta y cristal con paño jabonoso, insistiendo en la junta y grietas. Enjuaga con paño húmedo sin jabón.
- Retira agua residual: Seca con papel de cocina toda el agua estancada en el fondo del tambor.
- Tambor e interior: Limpia con tu limpiador habitual. Enjuaga con paño húmedo sin jabón o ejecuta ciclo de enjuague con agua caliente para eliminar residuos y moho/bacterias.
- Secado final: Seca interior con microfibra o papel. Deja la puerta entreabierta o abierta para evitar humedad y crecimiento microbiano.
Realiza esta limpieza mensualmente para mantener tu lavadora higiénica y sin olores.