Las secadoras, ya sean eléctricas o de gas, requieren mantenimiento básico para funcionar correctamente. Antes de llamar a un técnico, revise estos puntos frecuentes de fallo. Seguridad primero: Desconecte la secadora de la corriente (y cierre la llave de gas si aplica) antes de cualquier inspección interna.
1. La secadora no enciende
- Verifique el suministro eléctrico: compruebe el enchufe, el interruptor automático (breaker) o los fusibles.
- Revise el interruptor de la puerta: si está defectuoso, la secadora no arrancará como medida de seguridad.
2. No calienta (solo aire)
- Asegúrese de que no esté en ciclo "Solo aire" o "Air Fluff".
- Eléctricas: Localice la resistencia calefactora (un coil de alambre largo) y compruebe su continuidad con un óhmetro (multímetro). Sin continuidad = resistencia quemada, requiere reemplazo.
- De gas: Observe el encendedor cerca del tubo del quemador (cono metálico frontal inferior). Debe brillar azul intenso. Si brilla naranja y se apaga, el encendedor falla; llame a técnico autorizado.
3. Tarda demasiado en secar
- Limpie el filtro de pelusa después de cada uso.
- Con el filtro quitado, use una linterna para inspeccionar el conducto interno. Aspire todo el polvo y pelusa accesible.
- Verifique la salida de ventilación exterior: debe expulsar aire caliente con fuerza. Si no es así, el conducto puede estar obstruido o ser demasiado largo/con muchas curvas.
4. Ruidos extraños
- Objetos sueltos (monedas, botones) en el tambor o atrapados en el sello frontal.
- Rodillos de soporte desgastados (golpeteo rítmico).
- Correa desgastada o polea tensora defectuosa (chillido).
Si estos pasos no resuelven el problema, contacte a un técnico de servicio autorizado. No intente reparaciones de gas o eléctricas complejas sin formación.