Las lavadoras de vapor no son una categoría aparte, sino lavadoras convencionales (generalmente carga frontal) que incorporan ciclos con inyección de vapor. Esta tecnología añade capacidades de higiene, cuidado de tejidos y eficiencia que las diferencian de los modelos estándar.
Beneficios clave del vapor
- Menor consumo de agua: El vapor penetra en las fibras con menos volumen líquido.
- Mayor capacidad habitual: Tambores grandes para aprovechar la acción del vapor.
- Desinfección y anti-alérgenos: Temperaturas superiores a 70°C eliminan bacterias, ácaros y alérgenos.
- Reducción de arrugas: El vapor relaja las fibras, facilitando el planchado.
- Refresco sin lavado completo: Ciclos cortos solo con vapor para prendas poco sucias.
Tipos de ciclos con vapor
Lavado con vapor (Steam Wash)
Inyección de vapor durante el ciclo principal de lavado o aclarado. Mejora la acción del detergente, disuelve manchas difíciles (grasa, proteínas) y reduce alérgenos. Ideal para ropa de cama, toallas, prendas de algodón muy sucias.
Ciclo solo vapor / Refresco (Steam Refresh)
Ciclo corto (20-30 min) solo con vapor, sin agua ni detergente. Perfecto para:
- Eliminar olores (tabaco, cocina, humedad)
- Desinfectar almohadas, edredones, peluches
- Quitar arrugas de trajes, camisas, lana, seda
- Refrescar prendas "solo limpieza en seco" (ver etiquetas)
Consideraciones importantes
- Ciclos más largos: La fase de vapor añade tiempo al programa.
- Mayor consumo energético: Generar vapor requiere energía extra; no son necesariamente más ecológicas globalmente.
- Mantenimiento: Requiere descalcificación periódica en zonas de agua dura.
- Coste inicial superior: 15-30% más que modelos equivalentes sin vapor.
Son ideales para hogares con alérgicos, bebés, piel sensible, o quienes valoran el cuidado avanzado de prendas delicadas y la reducción de planchado.