El fusible térmico es un dispositivo de seguridad que corta la alimentación si la secadora se sobrecalienta. Cuando falla, la secadora tiene corriente (se enciende el panel) pero el motor no arranca. Verificarlo y cambiarlo es sencillo y evita costosas visitas técnicas.
Desenchufe la secadora. Retire el panel frontal inferior (o trasero, según modelo) para acceder a la carcasa del ventilador, donde suele ubicarse el fusible térmico. En algunos modelos hay que quitar el conducto de pelusas o una cubierta de termostato.
Es una pieza pequeña, rectangular o cilíndrica, blanca o negra, con dos terminales y dos cables conectados. Suele estar atornillado a la carcasa del ventilador.
Resultado: Si marca 0 Ω o pita → fusible bueno (circuito cerrado). Si marca infinito (OL, 1) o no pita → fusible fundido (circuito abierto), debe reemplazarse.
Quite los tornillos de fijación, retire el fusible viejo, instale el nuevo (mismo modelo/amperaje), atornille, reconecte los cables, vuelva a montar el panel y pruebe la secadora.
El fusible térmico no se "rearma"; si se fundió, hubo sobrecalentamiento. Antes de dar por terminada la reparación, limpie a fondo el conducto de escape, el filtro de pelusas y verifique que el ventilador gira libremente. Un flujo de aire obstruido volverá a fundir el nuevo fusible.