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Guía paso a paso para mover un lavavajillas sin contratar a un profesional

Aprender cómo mover un lavavajillas por tu cuenta puede suponer un ahorro considerable, ya sea que te estés mudando o simplemente sustituyendo un modelo antiguo por uno nuevo. Evitarás el coste de contratar a un técnico para desconectar el aparato. Esta guía te será útil tanto para una mudanza como para una nueva instalación.

Paso 1: Corta la alimentación eléctrica

Antes de manipular cualquier electrodoméstico, la seguridad es lo primero. Localiza el interruptor que alimenta el lavavajillas en el cuadro eléctrico y apágalo. Si el aparato se enchufa a una toma de pared, simplemente desenchúfalo.

Paso 2: Desatornilla y extrae el lavavajillas

Para sacar la máquina de debajo de la encimera, abre la puerta y localiza los dos tornillos que fijan la parte superior del lavavajillas a la encimera (suelen estar en los laterales frontales). Retíralos. Verás dos brazos o pestañas metálicas que unen el electrodoméstico a la encimera; deségalos. Una vez libres, desliza el lavavajillas hacia fuera con cuidado, despacio para no tirar de las mangueras de agua ni del cable eléctrico antes de tiempo.

Paso 3: Desconecta las tomas de agua y electricidad

Con el lavavajillas fuera, verás tres conexiones en la parte trasera: dos mangueras (entrada de agua y desagüe) y el cable eléctrico. Sigue el cable hasta la caja de conexiones (normalmente en la esquina inferior trasera), quita la tapa, suelta las tuercas que sujetan los cables y desconéctalos. Vuelve a poner la tapa.

Identifica la manguera de desagüe (suele ir al triturador del fregadero o a una toma de desagüe) y desconéctala. La otra manguera es la de entrada de agua; ciérrala la llave de paso si la hay, y afloja la tuerca de conexión. Ten a mano una toalla para recoger el agua residual que pueda salir.

Paso 4: Transporta el electrodoméstico con un carrito

Ya está todo desconectado. Para moverlo sin dañarlo ni dañar el suelo, usa un carrito de mano (dolly). Cubre la parte frontal del lavavajillas con una manta para evitar arañazos. Dependiendo del modelo, puede ser más seguro colocar el carrito bajo un lateral, ya que la base de algunos lavavajillas es una chapa fina que se puede doblar si se intenta levantar por el frente. Rueda el aparato hasta su destino con precaución.