Las marcas de quemadura indican sobrecalentamiento interno. Las causas principales:
Pelusa, suciedad o tramos aplastados en el conducto restringen el flujo de aire. La secadora se calienta en exceso, la parte superior quema al tacto y el filtro recoge poca pelusa. Limpia conductos con aspiradora y cambia tramos dañados. No sobrecargues: la ropa no seca bien y roza el tambor caliente.
Muchos modelos usan ruedas de goma con cojinete central. Si el cojinete falla, la goma se gasta, creando hueco entre tambor y carcasa. La ropa se engancha, sufre fricción (marcas negras y roturas) y el termostato puede leer mal la temperatura. Suele oírse un golpeteo rítmico. Cambia los rodillos (juego completo) o llama a técnico.
Son piezas de nailon/plástico que apoyan el tambor delante. Al desgastarse, el tambor baja y atrapa la ropa. Cambia ambos deslizadores aunque solo uno parezca malo; se venden en kit.
Raro, pero posible. Controla el encendido/apagado del calor. Si falla, la temperatura sube sin control y quema tejidos. Requiere sustitución del termostato.