Las frontales ahorran agua y energía, pero su diseño favorece la acumulación de residuos y, con ello, moho y mal olor.
Causa
Al usar menos agua, no arrastran toda la suciedad. Los restos orgánicos en gomas, tambor y conductos alimentan moho → olor a humedad que pasa a la ropa.
Solución (eliminar moho actual)
- Mezcla ½ taza lejía en 1 galón (3,8 L) agua. Con guantes y ventilación, frota todo moho visible (goma puerta, cajón, tambor).
- Ejecuta ciclo en vacío: agua caliente + 1 taza lejía.
Prevención (evitar recurrencia)
- Cargas más pequeñas (no sobrecargar).
- Detergentes específicos frontales (baja espuma, mejor aclarado → menos residuos).
- Deja la puerta entreabierta entre lavados para ventilar.
- Seca la goma de la puerta tras cada uso.
Con estos hábitos, el olor no vuelve.