Cuando la secadora no da señales de vida, revisa estos puntos en orden antes de llamar al técnico. La mayoría se resuelven sin herramientas.
Alega la secadora, sigue el cable hasta la pared. Asegúrate de que el enchufe está a fondo y la toma tiene tensión (prueba con una lámpara). A veces se desenchufa accidentalmente.
Las secadoras usan dos fusibles o breakers (fase y neutro en 240 V, o dos fases en 120/240 V). Si uno salta, la máquina no arranca. Rearma ambos; si vuelven a saltar, hay avería interna. Usa fusibles de retardo si el manual lo indica.
No están calibrados para la potencia de la secadora. Conecta directo a toma de 240 V (eléctrica) o 120 V (gas) según modelo.
Si tras todo esto no enciende, la avería es interna (placa, motor, cableado) y requiere técnico.