Una secadora lenta consume más energía y genera acumulación de ropa mojada. La causa suele ser sencilla y reparable uno mismo.
Filtro de pelusas sucio: Límpialo tras cada uso. Comprueba residuos: vierte agua sobre la malla; si no pasa, lávala con jabón y agua.
Pelusas en conductos: Desconecta ventilación y aspira pelusas con tubo largo. Considera limpieza profesional anual.
Carga inadecuada: Demasiada ropa alarga el secado; poca ropa también reduce eficiencia. Sigue recomendaciones del fabricante. Tejidos pesados (vaqueros) necesitan más tiempo.
Sensor de humedad sucio: Residuos de hojas suavizantes lo ensucian. Localízalo en el manual y límpialo con paño húmedo.
Voltaje incorrecto (secadoras eléctricas): Verifica voltaje de la toma según fabricante. A 208 V tarda un 20% más que a 240 V (datos Frigidaire).