Las frontales son más eficientes (agua/energía) pero su diseño favorece olores internos.
Sobrecarga → la máquina no aclara toda la suciedad → residuos en gomas, tambor, conductos → caldo de cultivo moho y bacterias.
Hábitos preventivos: detergente HE (baja espuma), puerta entreabierta entre usos, seca goma puerta tras cada lavado.