Las secadoras son aparatos simples, pero el desgaste, falta de mantenimiento o uso incorrecto provocan averías. Estas son las cuatro causas raíz más frecuentes.
Secadoras eléctricas suelen tener dos interruptores/fusibles. Si uno salta, el circuito se abre y la secadora no recibe potencia. Causas: picos de red, resistencia sobrecalentada, o circuito doméstico saturado (secadora + otro aparato de alta potencia en mismo circuito).
El flujo de aire es vital. La pelusa (lint) es el enemigo nº1: se acumula en filtro y conductos si no se limpian. Pelusa + calor = riesgo de incendio. Limpia filtro cada carga y conducto al menos 1 vez/año.
Llenar el tambor impide circulación de aire: ropa no seca, calor se acumula irregularmente, puede humear, dañar prendas e iniciar incendio. Usa cargas que dejen espacio libre para el volteo.
La correa gira el tambor. Se agrieta y rompe con los años; la polea tensora desgasta a ritmo similar. Cambia ambas juntas para evitar nueva parada próxima.
Mantenimiento preventivo (pelusas, cargas correctas, revisión anual de correa/polea) alarga la vida de la secadora años.