Las lavadoras de carga frontal destacan por su eficiencia energética, menor consumo de agua y mayor poder de limpieza frente a las de carga superior, a precio similar. Extraen más humedad en el centrifugado, reduciendo tiempo y energía en el secado. Sin embargo, requieren cuidados y hábitos de uso específicos.
⚠ Lo que NUNCA debe hacer
- No meta la mano mientras el tambor gira. Espere a que todas las partes móviles se detengan por completo antes de abrir la puerta.
- No mezcle lejía (cloro) con vinagre, amoníaco u otros químicos. Generan gases tóxicos peligrosos.
- No lave prendas con residuos de gasolina, disolventes u sustancias inflamables. Riesgo de incendio/explosión.
🧺 Preparación de la carga
- Separe la ropa según etiquetas y recomendaciones del fabricante: blancos, color, delicados, ropa interior, etc.
- Abra la puerta y cargue el tambor sin sobrepasar la capacidad máxima indicada. El sobrecargado reduce la eficacia del lavado.
- Cierre la puerta firmemente hasta escuchar el clic de bloqueo.
💧 Configuración y lavado
- Seleccione: nivel de suciedad, velocidad de centrifugado, temperatura de agua, ciclo (algodón, sintéticos, delicado, rápido…) y opciones extra (prelavado, aclarado extra…).
- Abra el cajón dosificador y llene cada compartimento: prelavado, detergente principal, suavizante, lejía (si procede). Use solo detergente HE (Alta Eficiencia), baja espuma. Siga las marcas del cajón y las dosis recomendadas por el fabricante del detergente y de la lavadora.
- Cierre el cajón, pulse Inicio.
🏁 Fin del ciclo
Al terminar, retire la ropa inmediatamente para evitar arrugas y mal olor. Tienda o pase a secadora. Deje la puerta entreabierta entre lavados para ventilar el tambor y la goma (junta) y prevenir moho.
🔑 Clave: Lea el manual de SU modelo
Cada marca (LG, Samsung, Bosch, Whirlpool, Electrolux…) tiene menús, ciclos y particularidades propios. El manual es su mejor guía para aprovechar al máximo su inversión.