El uso de suavizante de telas es común para reducir la electricidad estática y dejar la ropa más suave. Las lavadoras modernas disponen de dispensadores automáticos que liberan el producto durante el enjuague final, mientras que los modelos antiguos requieren añadirlo manualmente. Si el suavizante no drena correctamente, las causas suelen ser tres: uso incorrecto, sobrecarga de la lavadora u obstrucción del dispensador.
En lavadoras de carga superior sin dispensador automático, debe agregar el suavizante en el momento exacto: justo cuando termina el centrifugado y comienza el enjuague. Viértalo cerca del agitador (no directamente sobre la ropa) para evitar manchas. Respete siempre las dosis recomendadas por el fabricante según el tamaño de la carga.
Llenar el tambor más de dos tercios de su capacidad impide la correcta circulación de agua y detergente. El suavizante queda atrapado entre las prendas y no se disuelve ni drena. En lavadoras de carga frontal, que usan menos agua, el espacio libre es aún más crítico. Consulte el manual para conocer la carga máxima permitida.
Los residuos de suavizante pueden tapar los orificios de salida del dispensador automático. Para limpiarlo:
Si los filtros de las válvulas de entrada (agua caliente y fría) están obstruidos por sedimentos, la presión insuficiente puede impedir que el dispensador se vacíe. Cierre las llaves de paso, desconecte las mangueras, retire las rejillas metálicas, límpielas bajo el grifo y vuelva a montar.