La mayoría de los grifos de cocina tienen dos válvulas de control que mezclan agua caliente y fría. Ajustarlas —ya sea mediante dos mandos independientes o una palanca monomando— permite regular la temperatura y el caudal. También es posible intervenir en la tubería para modificar el volumen y la proporción de agua caliente/fría que llega al fregadero. Estos ajustes apenas llevan unos minutos.
Herramientas necesarias
- Llave inglesa o alicates
- Destornillador
Pasos
- Cierre el agua: Cierre la llave de paso general o la del grifo bajo el fregadero.
- Localice las válvulas: Abra las puertas del mueble bajo el fregadero. Verá dos válvulas contra la pared trasera: la izquierda controla el agua fría, la derecha el agua caliente.
- Ajuste el agua caliente: Gire el mando derecho en sentido horario para aumentar el volumen al máximo (el mando gira hasta tope). Use alicates o llave si está duro. Gire a la izquierda para reducir el caudal de agua caliente.
- Ajuste el agua fría: Gire el mando izquierdo para modificar el caudal de agua fría. Si lo cierra completamente (antihorario hasta tope), solo saldrá agua caliente.
- Regule el termo/calentador: El control de temperatura suele estar en un lateral del depósito. En algunos modelos hay que quitar una chapa curva con destornillador para acceder. Girar el mando superior en sentido horario aumenta el volumen de agua caliente en toda la red, no solo en el fregadero de la cocina.