El vinilo que recubre las púas de los cestos se agrieta con el tiempo; el acero queda expuesto al vapor y agua caliente → óxido → púas que se rompen y manchan la vajilla. Repararlos cuesta 10-15 € y 1 hora frente a 80-150 € de cesto nuevo. Aquí tienes el método probado.
Materiales
- Lana de acero fina (grado 000) o rotativa con cepillo acero
- Guantes de goma gruesos
- Cortaalambres resistente
- Trapo limpio
- Pintura vinílica líquida para lavavajillas (resiste 80 °C, agua, detergentes)
- Kit tapas de púas vinílicas (incluye pegamento especial)
Procedimiento
- Saca cestos; pon sobre periódico en zona ventilada.
- Desoxida: Frota óxido con lana de acero hasta metal sano. Rotativa + cepillo acero = más rápido. Guantes puestos.
- Recorta puntas irrecuperables: Si punta muy picada, corta con cortaalambres; lija borde con lana acero.
- Limpia polvo: Trapo seco/húmedo; debe quedar impecable.
- Pinta: Aplica capa fina pintura vinílica en zonas metálicas expuestas. Seca 2-4 h (lee bote). Segunda capa si ves poros.
- Pon tapas vinílicas: En puntas cortadas y zonas de apoyo. Sigue instrucciones kit: pegamento + tapa → presión 30 seg. Seca 24 h antes de usar.
- Vuelve a meter cestos.
Mantenimiento preventivo
- No uses detergentes con cloro (atacan vinilo).
- No cargues cuchillos con hoja hacia abajo (cortan recubrimiento).
- Revisa cestos cada 6 meses; pinta al primer punto de óxido.
Con esto, tus cestos durarán la vida del lavavajillas.