Aunque los LG drenan automáticamente al final de cada ciclo, una manguera obstruida, el sifón del fregadero bloqueado, el aireador tapado o exceso de espuma (por demasiado detergente o tipo incorrecto) pueden dejar agua en el fondo. Forzar el drenaje es sencillo y restaura el funcionamiento normal.
Si el problema persiste, revise manguera, filtro, aireador y triturador de fregadero (ver artículos específicos).